Las galletas que actualmente se consideran tradicionales mexicanas han sido traídas por diferentes culturas que han llegado a México y que han sido adaptadas a los ingredientes del país. Por ejemplo, el marranito de piloncillo, conocido como Chichimbré, palabra deformada del inglés Gingerbread, sus ingredientes fueron sustituidos por piloncillo y canela. Actualmente es vendido a nivel nacional durante todo el año y en regiones es considerado como un pan de temporada.